miércoles, 24 de diciembre de 2014

SÍMBOLOS Y ESTILO DE LA CASA DE BERNARDA ALBA

          La casa de Bernarda Alba presenta una mezcla entre realidad y poesía, a lo que unos autores han llamado Realismo poético. Como todo teatro, esta obra presenta dos textos diferentes: el texto primario; es decir, lo que es la acción en sí, y el texto secundario, que serían las acotaciones.

          Las acotaciones son muy abundantes en este drama y también son muy necesarias ya que nos indican lugares, movimientos, el comportamiento de los personajes y revelan también informaciones que están omitidas en el diálogo. Como por ejemplo en el primer texto que está compuesto por el diálogo sobre todo; al margen existe un monólogo al principio emitido por la criada y otras dos mujeres. Dicho diálogo muestra un lenguaje bastante coloquial que a veces, se convierte en vulgar. Los personajes hablan según la clase social en la que están. Algo distinto ocurre cuando observamos que el Lorca hace incursiones reforzando el lenguaje de un registro más culto.
Pero, en general , el lenguaje está lleno de refranes, maldiciones, insultos... características, que intentan revelar cómo se hablaba en aquellos años.

          Son abundantes también los recursos literarios que podemos encontrar en este drama. Tal es el caso de refranes, metáforas, símiles, hipérbaton y por supuesto claramente mucha simbología. Muy destacable es esta última caractarística: los principales símbolos de la obra son el agua (pueblo con o sin río y pozos), colores(el verde del abanico y el vestido, negro y blanco en la decoración y la ropa), el bastón de Bernarda (muestra el autoritarismo), los nombres de las hijas nombres, el calor, el ruido de los caballos, la sed (deseo de estar con un hombre)...

En conclusión, cabe decir que Lorca utiliza distintos recursos que muestran perfectamente un retrato de la sociedad en la que vivió que impregna la atmósfera de La casa de Bernarda Alba. 


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